10.31.2007

mivida

Despierto en la mañana y huelo el delicioso aroma del café saliendo de mi cafetera automática, el sol baña las cortinas que me obligan a recorrerlas y disfrutar del hermoso aroma del mundo exterior en plena ebullición. Me baño lenta y detalladamente, observo pequeños trozos de mi piel, la hidrato, jabón, agua y una suave toalla. El espejo me devuelve una extraña imagen, debo intentar reconocerme cada vez que lo hago y, no es que cambie demasiado, sino que me olvido con frecuencia. Como el desayuno mientras sostengo un libro con la mano izquierda, luego camino con tranquilidad en una soleada calle… no puedo seguir mintiendo. Monito, nada de esto es mi vida hoy… lo siento, fue lindo imaginarlo.

9.30.2007

www.officedepot.com.mx

no, este blog no se ha sucumbido a abandonar sus ideales por la propaganda comercial, es solo que... mi cumpleaños, este... ya viene! y pues si esta tienda departamental llena de cosas lindas permitiera poner mesas de regalos, yo sí que la habría puesto.

nota: poner especial atención en plumas, plumones de colores, memorias usb, memorias para cámara, ipods je je...está bien... plumitas!!!

8.19.2007

esas luces... ¿siempre han parpadeado así?

8.07.2007

no... matt groening nunca pensó en mi
nunca sé cómo despertarte, si te sacudo y respondes con un gemido, ¿he de insistir? tal vez el día que te obligo a enfrentar no superará a los sueños que abandonas. lo siento.

7.25.2007

the glass of melody. por mothyyku
me gustan las burbujas, son brillantes y redondas: dos cualidades que mi mente adopta como claramente atractivas. tienen ritmo y no duran casi nada, son como una sucesión de pequeños vacíos encapsulados, una ilusión temporal. un día compré un bote de burbujas rosas: veinte pesos y un bello arito para soplar, sentía que no estaba comprando nada, que en cierto modo el vendedor de la plaza me estaba estafando. pero una vez que lo abrí y empezé a enviar burbujas al aire, resolví que la que lo había estafado era yo: veinte pesos por un montón de sonrisas y la sensación del jabón reventando en tu cara... no tiene precio.